El Sol y todos los planetas se atraen entre sí merced a su fuerza gravitatoria. Como el Sol tiene con mucho la mayor masa,
todos los planetas giran alrededor de él. La Luna gira alrededor de la Tierra por el mismo motivo: la masa de la Tierra es más de 30 veces superior a la Luna. La atracción de la Luna se aprecia en las
mareas: atrae el agua de los océanos y da lugar a las mareas altas y bajas.